La situación de Gianni Infantino como presidente de la FIFA se complica cada día más. A los problemas derivados del fracaso de su plan para vender derechos del Mundial se suma ahora un conflicto con las ciudades anfitrionas del torneo de 2026, que reclaman el cumplimiento de pagos pendientes.
Según denuncias de los gobiernos locales, Infantino mantiene adeudadas las compensaciones económicas prometidas a las urbes que cederán sus estadios para la disputa del máximo evento futbolístico mundial. Cada ciudad sede debería recibir aproximadamente un millón de dólares como compensación por poner a disposición sus instalaciones y asumir los gastos operativos derivados de la organización.
Un mandato en jaque
El incumplimiento de estos compromisos financieros agrega otra arista de conflictividad al ya debilitado mandato del dirigente suizo. Los gobiernos municipales y estaduales de las naciones anfitrionas, principalmente en Estados Unidos, México y Canadá, han comenzado a exigir públicamente la liquidación de las deudas contraídas.
Esta situación representa un nuevo fracaso en la gestión de Infantino, quien en los últimos meses ha enfrentado múltiples críticas por decisiones controvertidas respecto a la comercialización y administración del torneo mundial. El plan fallido de vender derechos adicionales del Mundial había generado ya una importante erosión de su autoridad y respaldo dentro de la comunidad futbolística internacional.
Impacto en la organización
Las ciudades anfitrionas han señalado que el retraso en los pagos compromete sus capacidades de inversión en infraestructura y servicios necesarios para garantizar el éxito operativo de la competencia. Algunos gobiernos locales han amenazado con tomar acciones legales contra la FIFA si los pagos no se materializan en los próximos meses.
El conflicto pone en evidencia las dificultades administrativas y financieras que enfrenta la federación internacional bajo la conducción de Infantino. Con el Mundial 2026 cada vez más cerca, la resolución de este conflicto se torna urgente para evitar que se afecten los preparativos del torneo que se disputará en territorio norteamericano.
Paraguay seguirá atentamente cómo se resuelve esta situación, en tanto La Albirroja se prepara para llegar en las mejores condiciones a la competencia mundial que ya genera expectativas en todo el continente americano.