Permanecer en la selección Colombia después de recibir una primera convocatoria requiere mucho más que solo mostrar buen rendimiento dentro del campo de juego. Así lo expresó Deiver Machado, lateral que integró el plantel de la Tricolor durante el proceso rumbo al Mundial 2026.
Según la perspectiva del futbolista, la continuidad en la selección depende de aspectos que van más allá de lo puramente deportivo. El compromiso cotidiano, la convivencia con los compañeros y la capacidad de adaptación figuran entre los elementos determinantes para mantener un lugar en la nómina.
La importancia del profesionalismo integral
Machado enfatizó que los futbolistas que logran consolidarse no solo cumplen funciones tácticas y técnicas, sino que también demuestran una actitud exemplar en los entrenamientos diarios y en la relación con sus compañeros de equipo. Esta visión holística del profesionalismo es la que realmente diferencia a quienes se quedan de quienes son descartados en futuras convocatorias.
El lateral colombiano destacó que la mentalidad y el carácter juegan un rol crucial en estas decisiones. Un futbolista que muestre disposición constante, que sea líder en el vestuario y que sepa trabajar dentro de una estructura grupal tiene mayores posibilidades de mantener su lugar en el equipo técnico.
El caso de Miguel Ángel Borja
Como ejemplo de estos principios, Miguel Ángel Borja, delantero que disputó la Copa América 2024 con la selección colombiana, representa perfectamente la importancia de los aspectos mencionados por Machado. Borja no solo se destacó por sus actuaciones en el terreno de juego, sino también por su comportamiento ejemplar dentro del grupo y su capacidad para adaptarse a diferentes sistemas de juego propuestos por el cuerpo técnico.
Esta perspectiva de Machado refleja una realidad presente en las selecciones modernas: los entrenadores ya no solo buscan talento individual, sino futbolistas completos que comprendan que ser parte de una selección nacional implica una responsabilidad que trasciende lo meramente técnico-deportivo.
Con vistas al proceso mundialista de Colombia hacia 2026, estas reflexiones adquieren especial relevancia, ya que el cuerpo técnico tricolor evaluará constantemente no solo el desempeño en cancha de sus convocados, sino también su capacidad para integrarse y contribuir al ambiente positivo que requiere un equipo de selección nacional.