Con la proximidad del Mundial de Fútbol 2026, Colombia experimenta un movimiento económico significativo alrededor del torneo. El país sudamericano se posiciona como quinto mercado mundial en uno de los negocios más tradicionales vinculados a la competencia: la venta de álbumes de figuritas.
La firma italiana Panini, histórica fabricante de estos productos coleccionables, estima que Colombia alcanzará el quinto lugar en volumen de ventas de su colección a escala global durante el Mundial. Este dato refleja el potencial comercial que genera el torneo en la región y la capacidad de consumo de los aficionados colombianos.
Sectores que despuntan en el negocio mundialista
Más allá del álbum de láminas, múltiples rubros comerciales se preparan para capitalizar la euforia futbolística. El sector de electrónica doméstica anticipa un aumento significativo en la venta de televisores, impulsado por la demanda de equipos de mayor calidad para disfrutar de los partidos. Las tiendas de indumentaria deportiva proyectan fuertes incrementos en ventas de camisetas, tanto de selecciones como de clubes participantes.
La decoración del hogar y los espacios públicos también se posiciona como un nicho de negocios importante. Banderas, banderines, afiches y elementos temáticos de las diferentes selecciones proliferan en el comercio informal y formal. Simultáneamente, el sector gastronómico se prepara para ofrecer experiencias vinculadas al Mundial, desde bares y restaurantes especializados hasta servicios de catering para eventos privados durante la transmisión de encuentros.
Un evento que moviliza la economía regional
El Mundial representa para Colombia, como para cualquier país sede de la región, una oportunidad de diversificar ingresos y dinamizar sectores comerciales que van más allá del fútbol profesional. Los empresarios locales ven en la competencia un catalizador para aumentar ventas, mejorar márgenes y generar empleo temporal en diversos rubros.
Este movimiento económico no es exclusivo de Colombia. En toda América del Sur, incluyendo Paraguay, los comercios se preparan para capitalizar el evento mundialista. La experiencia demuestra que durante las fases previas y durante la competencia, el consumo relacionado con el fútbol registra picos históricos que benefician directamente a múltiples sectores económicos.
La proyección de Panini posicionando a Colombia entre los cinco mayores mercados del álbum mundialista es apenas un indicador del potencial económico que genera la Copa del Mundo en la región.