Por primera ocasión en la historia de los Mundiales, la FIFA implementó pausas obligatorias de hidratación en todos los encuentros del Mundial 2026. Esta medida inédita se aplica de manera uniforme en cada partido, independientemente de las condiciones climáticas o infraestructura de los estadios.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, salió al paso de las críticas sobre esta polémica disposición, aclarando que la organización "no gana nada" con su implementación. Según explicó, las pausas se realizan sistemáticamente en todos los juegos, incluso en sedes con clima templado y en estadios equipados con aire acondicionado.
Beneficios para los futbolistas
Infantino argumentó que las pausas de hidratación cumplen una función fundamental: permiten que los jugadores descansen durante el desarrollo del partido. Además, aseguró que esta medida genera un efecto paradójico positivo en la competencia, ya que aumenta la intensidad en los encuentros.
La decisión responde a las condiciones extremas de temperatura que pueden presentarse en algunas de las sedes del torneo. Sin embargo, la aplicación uniforme en todas las contiendas ha generado debate entre expertos, comentaristas y aficionados que cuestionan si realmente es necesaria en todas las circunstancias.
Una medida sin fines lucrativos
El máximo dirigente del organismo internacional dejó clara su posición: la FIFA no persigue ningún beneficio económico o comercial con la implementación de estas pausas. Se trata, según su perspectiva, de una medida puramente orientada al bienestar de los futbolistas y a la calidad espectacular de los partidos.
Esta justificación busca acallar las voces que cuestionan si detrás de la medida existe algún interés oculto, como la ampliación de tiempos comerciales o algún otro beneficio para la organización del Mundial 2026.
Las pausas de hidratación continuarán siendo una característica distintiva del torneo, marcando un precedente que probablemente se mantendrá en futuras ediciones de la competencia mundial.