Larissa Riquelme se transformó en un fenómeno mediático durante el Mundial de Sudáfrica 2010, cuando la selección paraguaya alcanzó los cuartos de final de la competición. Su incondicional apoyo a La Albirroja y su presencia en los estadios la convirtieron en una figura icónica de aquella campaña histórica para el fútbol nacional.
La modelo nacida en Paraguay se posicionó como una de las principales animadoras de la campaña mundialista, ganando visibilidad internacional gracias a su entusiasmo por el equipo nacional. Su popularidad trascendió las fronteras del país y se convirtió en un referente de los aficionados paraguayos durante la competencia que se desarrolló en territorio sudafricano.
Un legado que perdura
A lo largo de los años, Larissa Riquelme ha mantenido su conexión con el mundo del espectáculo y las redes sociales, donde acumula miles de seguidores interesados en conocer detalles de su vida personal y profesional. Su vinculación con la selección nacional durante aquel torneo de 2010 quedó como parte de la memoria colectiva de los aficionados paraguayos.
Más de una década después del Mundial de Sudáfrica, la figura de Riquelme sigue siendo recordada en conversaciones sobre aquella memorable campaña. Su apoyo visible y su presencia en los estadios durante los partidos de Paraguay marcaron un hito en la historia reciente de la hinchada nacional.
Su trayectoria en el espectáculo
Tras el Mundial 2010, Larissa Riquelme continuó desarrollando su carrera en el ámbito del modelaje y el entretenimiento. Ha participado en diversos proyectos televisivos y mantiene una activa presencia en plataformas digitales, donde comparte aspectos de su cotidianidad con sus seguidores.
La modelo ha sido objeto de constante cobertura mediática en Paraguay y fuera del país, consolidando su estatus como personalidad reconocida en el continente. Su nombre quedó indisociablemente ligado a aquella Copa Mundial donde Paraguay demostró su capacidad competitiva en la máxima competencia del fútbol mundial.
Hoy, cuando se aproxima el Mundial de 2026, el recuerdo de figuras como Larissa Riquelme resurge entre los aficionados albirrojos que reviven momentos de gloria del equipo nacional. Su legado como símbolo de la pasión paraguaya en el fútbol sigue vigente en la memoria de quienes vivieron aquella histórica jornada mundialista.