La próxima Copa Mundial a disputarse en 2026 ha encendido las alarmas en agencias de seguridad de Estados Unidos. El director de la Administración para el Control de Drogas (DEA), Terrance C. Cole, manifestó su preocupación sobre los riesgos que el evento deportivo representa en materia de narcotráfico y seguridad.

Cole señaló que el torneo mundial constituye un desafío significativo debido al masivo flujo de visitantes internacionales que convergirán en territorio estadounidense, considerando que el evento será disputado parcialmente en ese país. La agencia antidrogas manteniene máxima alerta ante la posibilidad de que organizaciones criminales intenten aprovechar esta oportunidad para introducir fentanilo y otras sustancias sintéticas.

Amenaza del fentanilo

El fentanilo se ha convertido en una de las principales preocupaciones de las autoridades norteamericanas. Esta droga sintética, extremadamente potente y letal en pequeñas dosis, representa un grave riesgo para la salud pública. Durante eventos internacionales de gran envergadura, el movimiento de personas y mercancías se incrementa considerablemente, creando vulnerabilidades en los controles fronterizos y aduanales.

La DEA ha identificado que los cárteles y organizaciones criminales frecuentemente utilizan grandes eventos deportivos como cobertura para operaciones de tráfico. La magnitud del Mundial 2026, con la expectativa de millones de aficionados desplazándose internacionalmente, representa una oportunidad sin precedentes para estas redes ilícitas.

Preparativos de seguridad

Ante esta situación, las autoridades estadounidenses han intensificado sus operativos preventivos. La DEA trabaja coordinadamente con otras agencias federales, estatales y locales para reforzar los controles en puertos de entrada, aeropuertos y pasos fronterizos durante el período del torneo.

Cole enfatizó la importancia de la coordinación internacional en esta materia. La seguridad del evento no depende únicamente de Estados Unidos, sino de la colaboración de todos los países participantes, incluyendo las selecciones que competirán en el torneo, como la delegación paraguaya.

Las autoridades han advertido a los visitantes y aficionados sobre los riesgos asociados al consumo de sustancias ilícitas, particularmente durante el período del Mundial. Se espera que estas medidas preventivas contribuyan a mantener la seguridad tanto de los espectadores como de los jugadores que participarán en la competición.