El Mundial 2026 cerró sus puertas dejando un legado histórico sin precedentes. La Fifa divulgó un balance operacional que confirma lo que ya se intuía: este fue el torneo más masivo y consumido de la historia futbolística mundial.
Según los datos oficiales revelados por el ente rector, un total de 6,8 millones de aficionados presenciaron los encuentros en vivo desde las tribunas de los 16 estadios sedes distribuidos entre Estados Unidos, Canadá y México. Esta cifra representa un hito sin comparación en la historia de las Copas del Mundo, consolidando el formato expandido de 48 selecciones como un éxito indiscutible en términos de asistencia.
Consumo mediático sin precedentes
Más allá de las gradas, los números en el consumo global fueron igualmente espectaculares. La transmisión del torneo alcanzó cifras astronómicas a nivel mundial, con millones de personas conectadas simultáneamente a través de múltiples plataformas y señales televisivas. Este alcance global posiciona al Mundial 2026 como el evento futbolístico más visto jamás registrado.
El balance presentado por la Fifa destaca que la expansión a 48 selecciones no solo aumentó significativamente la cantidad de partidos, sino que también logró mantener una calidad competitiva y un nivel de interés que superó todas las proyecciones iniciales.
Impacto en los mercados locales
Para las selecciones participantes, incluyendo La Albirroja paraguaya que disputó la fase de grupos, el torneo representó una oportunidad única de exposición mediática global y acceso a recursos sin precedentes. La participación de 48 equipos significó que más naciones que nunca tuvieron la posibilidad de competir en el máximo escenario del fútbol internacional.
Los tres países anfitriones también experimentaron un impacto económico y social considerable, con ciudades transformadas temporalmente en epicentros mundiales del fútbol, generando empleos, turismo y movimiento económico en sectores relacionados.
Este balance histórico consolida la fórmula de 48 selecciones como modelo exitoso para futuras ediciones, probando que la expansión del torneo no solo fue viable sino altamente rentable y atractiva para los aficionados globales. Los números hablan por sí solos: el Mundial 2026 quedará registrado en la historia como el más grande, masivo y visto de todos los tiempos.