En las eliminatorias hacia el Mundial de México 86, Perú escribió una de las páginas más gloriosas de su historia futbolística al derrotar a la Argentina de Diego Maradona. Aquella tarde de hace exactamente 41 años, la selección bicolor no solo consiguió los tres puntos, sino que logró lo que parecía imposible: neutralizar al jugador más talentoso del planeta.
El encuentro disputado en Lima terminó 1-0 favorable para Perú, con gol de Luis Reyna, quien se convirtió en el protagonista indiscutible de la jornada. Mientras el mundo entero esperaba ver el espectáculo del astro argentino con la camiseta número 10, fue precisamente Reyna quien copó la atención de todos los presentes en el estadio.
Una defensa de antología
Lo verdaderamente memorable de aquel partido no fue solo el tanto de Reyna, sino la manera en que Perú ejecutó su plan táctico para contener a Maradona. La defensa peruana funcionó con precisión quirúrgica, asfixiando los intentos del 10 argentino de generar juego ofensivo.
Luis Reyna demostró ser un defensor completo: recuperaba balones, iniciaba acciones ofensivas y, cuando fue necesario, se encargaba de marcar con dureza a los atacantes trasandinos. Su performance marcó un precedente en la región sobre cómo enfrentar a equipos de mayor cartel internacional.
Un hito en las eliminatorias
Este triunfo peruano se inserta en un contexto donde las eliminatorias sudamericanas siempre han sido escenarios de sorpresas y actuaciones heroicas. Los equipos pequeños demuestran que, con disciplina táctica y concentración máxima, es posible hacer frente a rivales favoritos.
Perú, Argentina y otras selecciones de la región seguirán buscando esos momentos de gloria en el camino hacia el Mundial 2026. Este antecedente de hace cuatro décadas permanece vivo en la memoria de los aficionados como testimonio de que en el fútbol todo es posible cuando existe voluntad colectiva.
El partido del 85 reafirmó una verdad universal del deporte: ningún jugador, por talentoso que sea, puede vencer solo a un equipo bien organizado. Luis Reyna y sus compañeros peruana lo demostraron aquella memorable tarde ante Maradona y Argentina.