Gustavo Alfaro, entrenador de la selección paraguaya, expresó su satisfacción con los resultados obtenidos durante la gira por Norteamérica, aunque destacó que lo más importante para él fue el tiempo de trabajo brindado al plantel. El técnico manifestó su compromiso con un proyecto a largo plazo que trascienda su ciclo en la dirección técnica de La Albirroja.

Un legado para el futuro

Uno de los grandes objetivos que Alfaro se ha propuesto es dejar un legado sólido para el fútbol paraguayo en los próximos años. El estratega busca implementar un modelo de trabajo que garantice un "buen recambio" generacional cuando él deje el cargo. Esta visión refleja su compromiso no solo con los resultados inmediatos, sino también con el desarrollo a mediano y largo plazo de La Albirroja.

El técnico enfatizó que la gira norteamericana no solo sirvió para obtener victorias o buenos desempeños en cancha, sino principalmente para invertir tiempo valioso en el proceso de formación y consolidación del equipo. Esto es fundamental para una selección que mira hacia el futuro con ambiciones claras en competiciones internacionales.

Trabajo estructurado con los jugadores

Durante la concentración con el plantel en Norteamérica, Alfaro aprovechó cada sesión de entrenamiento y cada encuentro para pulir detalles tácticos y técnicos con sus dirigidos. El entrenador considera que este tipo de trabajos intensivos son esenciales para construir una base sólida que permita que Paraguay tenga opciones de calidad en el presente y en el futuro.

La propuesta de Alfaro va más allá de simplemente conseguir triunfos. Se trata de un proyecto integral que contemple la identificación, desarrollo y consolidación de futbolistas jóvenes que puedan llevar los colores de La Albirroja en torneos venideros. Este enfoque preventivo busca evitar futuras crisis generacionales en el fútbol nacional.

Hacia adelante

El estratega reafirmó su disposición a trabajar en la construcción de este legado durante su permanencia al frente de la selección. Para Alfaro, el éxito no se mide solo en trofeos o victorias aisladas, sino en la capacidad de dejar una estructura y una filosofía de trabajo que perdure en el tiempo y permita que Paraguay continúe siendo competitivo en el fútbol internacional.

Esta visión a largo plazo es fundamental para que La Albirroja pueda consolidarse como una selección con opciones reales en torneos como el Mundial 2026 y competiciones futuras.