La Albirroja cerró una doble jornada de pruebas internacionales con resultados positivos ante Bolivia y Colombia, permitiendo que Gustavo Alfaro evalúe el potencial de su plantel pensando en el camino hacia el Mundial 2026. Los partidos amistosos brindaron la oportunidad de experimentar variantes tácticas y darle minutos a futbolistas que buscan ganarse mayor protagonismo en la selección nacional.
Miguel Almirón: El protagonista ofensivo
El encuentro ante Bolivia fue la primera prueba del nuevo proceso. En esa ocasión, el técnico del conjunto albirrojo aprovechó para probar diferentes sistemas y alineaciones. Los goles de Paraguay llegaron principalmente de la efectividad de Miguel Almirón, quien demostró su capacidad goleadora con la camiseta número 10. El mediapunta fue uno de los nombres más destacados de esa primera presentación, evidenciando la confianza que el entrenador deposita en su experiencia y calidad.
Almirón se presentó como una de las piezas clave del ataque paraguayo, ratificando su importancia en el esquema táctico que busca implementar Alfaro para los próximos compromisos.
Alternativas y rotaciones
La doble jornada permitió que el Cazador probara diferentes combinaciones en el mediocampo y la defensa. Varios futbolistas tuvieron la oportunidad de demostrar sus virtudes y generaron buenas impresiones que les permiten pelear por un lugar en futuras convocatorias. Este tipo de amistosos resulta fundamental en la planificación de un proceso mundialista, donde la competencia interna y las variantes tácticas son esenciales.
La rotación de efectivos le permitió a Alfaro identificar soluciones ante diferentes esquemas de juego, algo crucial de cara a los encuentros de las Eliminatorias Sudamericanas que marcarán la ruta hacia Estados Unidos, Canadá y México.
Perspectiva de futuro
Estos compromisos amistosos se presentaron como una ventana de oportunidad para que jugadores en búsqueda de protagonismo demuestren que están en condiciones de contribuir al proyecto de selección nacional. La competencia interna es saludable y genera un ambiente donde todos buscan mejorar su nivel.
Con estos dos encuentros, Paraguay cierra una etapa de pruebas y evaluación bajo la dirección técnica de Gustavo Alfaro. Los resultados positivos y las prestaciones individuales destacadas como la de Almirón son señales alentadoras rumbo a los desafíos que vienen en el camino mundialista. La Albirroja sigue construyendo su identidad táctica y consolidando un plantel competitivo que aspira a tener un papel relevante en la próxima Copa del Mundo.